TOXINA BOTULÍNICA

Toxina Botulínica

El objetivo del tratamiento con toxina botulínica es reducir las arrugas en el entrecejo, frente y patas de gallo. Corrige hiperhidrosis axilar y palmar, la toxina se aplica mediante unas finísimas agujas en los lugares donde se acentúan las arrugas mencionadas, reduciendo la contracción de los músculos faciales.
El tratamiento se realiza cada 6 meses aproximadamente, según la evolución de cada paciente, la toxina botulínica una vez aplicada comienza su acción a las 72 horas y su efecto máximo se consigue el día 15.

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